Cuando se derrumbó la Unión Soviética, la élite del poder estadounidense vio la oportunidad de apoderarse de la región rica en petróleo considerada clave para la dominación mundial. Las consecuencias fueron horrendas para el pueblo, que ahora ha comenzado a movilizarse —con el apoyo de China y Rusia— contra el imperio estadounidense. “Quien gobierna el corazón manda el ...