En esta era de violencia policial, preocupaciones pandémicas y crisis económica, no es de extrañar que las agencias gubernamentales estadounidenses (y locales) tengan un historial pobre de compartir información de manera honesta y directa, especialmente información sobre su propia complicidad en acciones y políticas que son antidemocrático, militarista, racista, sexista o de otro tipo ...